♥ ѕєgυι∂σяєѕ ♥

viernes, 29 de julio de 2011

Cerrar ese baúl y no abrirlo más


Quienes me conocieron de verdad sabrán que nunca fue una cualidad mía el saber olvidar. No soy capaz de borrar y de empezar de nuevo una vida dejando todo aquello atrás que me marcó, con sonrisas y con lágrimas. Si pudiera despertar mañana y ver el nuevo día con otros ojos, con más ilusión, sin miedo ni temores, con esperanzas para seguir con más fuerza.
En el baúl de los recuerdos hay tantas fotos viejas, tantos sueños incumplidos, tantas metas que nunca llegaron a ser, tantas sonrisas de complicidad que quedaron perdidas en el viento, tantas miradas atrevidas convertidas en miradas ajenas que no dicen nada... Decían todo y ahora, casi no queda nada.
En el baúl de los recuerdos quedaron tardes convertidas en anocheceres a la luz de una luna, quedaron besos fundidos en pura pasión junto a cada caricia que conseguía derretir hasta el más cruel hielo. Todos son recuerdos, recuerdos tatuados a fuego en mi piel...
A veces, al abrir ese baúl vuelven a renacer todas esas esperanzas, ilusiones, tantos sueños que quedaron en el ayer... Y miro por la ventana el día de hoy y siento que todo cambió, que el cantar de los pájaros en la mañana ya no suena con la misma sensualidad que antes, es más frío, más distante; que la luz de la mañana ya no es un resplandor que hace que tu día lo vivas con fuerza y energía, ahora sólo te transmite pesadez, calma. Mi alrededor se transformó en un lugar inhabitable, sin sentimiento...
Recuerdo nuestra última despedida, en ella te llevaste todo lo que quedaba de mí, no queda nada... Nada de mí.

miércoles, 27 de julio de 2011

Noche mágica


Y así, entre besos y caricias me convertí en prisionera de tu deseo...


24-07-11

lunes, 25 de julio de 2011

En algún lugar: tú y yo

Cuando parece que nada puede ir peor, llegas tú con tus palabras, tu sonrisas y me alegras de tal manera que no me importa nada más que tú.Llegas y me agarras pareciendo que nunca va a acabar ese momento. Miles de sensaciones haces que recorran mi cuerpo solo con sentir el tibio aliento de tu boca sobre mi piel. Y así, te cojo de la mano y comenzamos a caminar, y llegamos a algún lugar en quién sabe donde, y no hay nada, sólo un cielo que anuncia que pronto anochecerá, agua, agua corriendo sobre las piedras como si fuera un pequeño arroyo, una libélula que incita mis nervios... Y lo más importante, tú y yo. Deseaba que me besaras, que me besaras sin parar, y así fue, un beso, dos, hasta mil, ¿mil? No, mucho más, millones de besos en aquel lugar. Te deseaba. Deseaba tenerte. Besarte. Acariciarte. Quería hacer que tu sonrisa fuera imborrable de ese rostro. Sabes que me gusta captar los momentos y si estás tú conmigo aún más, una fotografía quedó nítida en la pantalla de mi cámara, y te plasmé en un flash, en un segundo, tú y yo, para cuando no pudiera tenerte mirarla y recordar nuestro momento, ese instante único.
Pasaban las horas, el sol se escondía entre los árboles dejándose ver miles de estrellas que fueron testigos de tu cuerpo y el mío. Las manos se entrelazaban, la ropa esparcida por todos sitios. Subía la tensión, la temperatura aumentaba cada vez que tu cuerpo y el mío estaban tan cerca, tu piel contra mi piel, mi cuello repleto de besos, todo tan perfecto... Y simplemente sucedió aquello, pero será un secreto.
Así estaría siempre contigo, atada a ti...
Y como si fuera Cenicienta, la noche acabó y tuve que regresar a casa, y allí, ya no estabas tú...


miércoles, 20 de julio de 2011

Quiero volver a ser tuya

No quiero tener que imaginar que ese día fue nuestro último momento. No quiero tener que pensar que no volveré a probar el dulce sabor de tus labios. No quiero que te olvides que fui yo la que te quiso por encima de cualquier imposición. No quiero tener que empezar un nuevo día sin ti. No quiero refugiarme en otros labios a falta de los tuyos. No quiero borrarte de mi recuerdos. No quiero que regales a otras las caricias con las que se nos pasaban los días y las noches. No quiero... No quiero perderte, golfo.

martes, 19 de julio de 2011

Si te vas, no te vayas


Ese sentimiento de perder todo lo que te importa, un sentimiento de ahogo, de nostalgia. Sientes que todo se viene abajo, que todo lo que de verdad querías se va, se pierde en el tiempo...
Todo por lo que luché, tantas noches llorando, tantas tardes esperándote, quedaron tantos recuerdos que no podré olvidarte. Tu perfume sigue prisionero cautivo en mi piel después de tantos meses, de estos años que compartimos. No, no quiero dejar ahora esos besos, caricias, no quiero dejar la felicidad que lograbas darme con apenas una sonrisa. Miro por la ventana y solo veo coches veloces que van sin rumbo, así me siento yo, sin rumbo si no vas de mi mano.
Recuérdame como tu niña, tu peque. la que siempre tenía verguenza, la que se moría por verte 5 minutos al día, la que te llamaba y te llamaba, la que no le importaba pasarse 1h y media hablando por teléfono si era contigo. La que simplemente te quería como nadie. Si te vas... Dime como volver a encontrarte.
Sigue vivo en mí aquel 26.05.09 como tan inolvidable 18.06.09.
Dije para siempre golfo, y será PARA SIEMPRE.

domingo, 17 de julio de 2011

Quizás no te debí amar

Quizás se piense que siempre estaré ahí, a su lado, para cuando le apetezca tenerme pero me di cuenta de que no será así eternamente. Todo en esta vida se acaba, y la paciencia y el amor también. Puedo esperar todo el tiempo que me diga si me lo pidiera, podría estar a su lado más allá de todos los tiempos pero ninguna de las dos opciones elegirá. Y yo estoy agotando el poco tiempo que me queda a su lado, que las agujas de nuestro tiempo están cansadas de girar y de girar y cada vez se debilitan más. No le veo, ya no le veo, y lo busco en cada calle, cada esquina, cada lugar que visito y nunca está él. Puede haber mil personas pero no veo esos ojos por los que sonreír...
Será demasiado tarde para decir esto pero es ahora cuando de verdad pienso que nuestro último día ya lo vivimos, que ya no habrá más... Adiós a nuestros encuentros a escondidas, adiós a nuestros besos furtivos, adiós a nuestras miradas, adiós a cada llamada. Allí a lo lejos se ve todo lo que hemos compartido y me imagino todo lo que habríamos podido ser y no fuimos, imaginar, todo este tiempo se resumió a eso, a imaginar instantes, promesas, caricias, que nunca sucedieron. Palabras que se quedaban en eso, en palabras nunca se hacían realidad, y yo lo sabía pero aún así creía que se convertiría en verdad.
No niego que durante estos dos años he sido una cobarde porque no te dije lo que sentía, esa rabia, dolor, cuando decías que vendrías y no venías, y yo esperaba y esperaba y nunca llegabas, y siento que nunca olvidaré todos esos momentos y no te guardo rencor, simplemente los dos nos equivocamos en empezar esta aventura. Siempre me dijeron que tuviera cuidado al elegir con quien empezar un nuevo camino y creí que sería él quien me besara cuando se lo pidiera; quien me abrazara cuando me hiciera falta; quien me dijera "te quiero" para apreciar que alguien me tenía afecto...
Fui yo la culpable de todo, fui yo quien esperaba más de lo que me podía dar y a la vez sabía que lo que podía tener de él eran momentos esporádicos de felicidad a su lado...
Yo lo sabía, juro que lo sabía...

Dulce error.


Y si me he equivocado contigo, quiero equivocarme otras mil veces más...


lunes, 11 de julio de 2011

A contrarreloj


Y con el pasar de los días voy dándome cuenta de que quizás lo nuestro nunca tuvo que seguir más allá de unos cuantos besos en algún lugar escondido del pueblo. Pero dejamos que fuera mucho más lejos, dejamos al tiempo actuar por si solo y hoy... Sólo espero de ti un beso furtivo en cualquier esquina. Lo peor de todo esto que siento es que me da rabia mirar a la luna porque fue testigo de tantos momentos: besos en la noche, caricias en un atardecer, el sonido de tu voz a través de cualquier teléfono, sentirte mío, abrazarte tan fuerte que sintiera el latir de tu corazón, jugar en el agua, desnudarte al son de alguna canción. La luna fue testigo de amarte más y más...
Mis esperanzas nunca murieron, y aún siguen ahí. Es extraño que una persona que no te trata como quisieras, de la que nunca recibes esa muestra de aprecio, de cariño, te haga seguir luchando por mantenerte a su lado de alguna forma. Y es el miedo, es el temor a no poder volverte a ver, de no besar tus labios más lo que me hace vivir a contrarreloj... Es esa pesadilla que nunca quisiéramos que nos sucediera. Te confieso que cada despedida es tan efímera. Me despido como si en ella me fuera la vida, como si fuera el último beso, el último abrazo, la última vez que volviera a ver tu sonrisa dedicada a mí, esos ojos...
Puede que este no sea el cuento con el que soñé. Puede ser que los príncipes no existan y tú no seas el príncipe perfecto, pero todo eso no importa porque te quiero, te quiero como nunca llegué a querer a nadie y nunca se me dieron bien las matemáticas pero cada fecha, cada día lo tengo grabado a fuego en mi piel, porque son 771 días desde que te conocí y porque un beso tuyo no se olvida tan fácil.
Y a ti, a ti no te olvido por nada del mundo, golfo.
Porque eres tú y no hay otro.

lunes, 4 de julio de 2011

Me equivoqué al amar...


Nunca pensé que una ilusión, un sueño, quemaría tanto por dentro hasta tal extremo de hacerte daño a ti misma sin querer. Si hubiera previsto lo que ocurriría habría podido echar a correr tan lejos donde no me alcanzara nada pero no fue así... Me mantuve en el medio, jugando, divirtiéndome a la vez que lloraba, estuve luchando y de nada sirvió. Mentí a quien de verdad me quería, engañé a mi corazón a base de migajas de ilusiones que iba dejando en mí. Deseé a aquel que me hacía daño, rechacé al que me entregaba el cielo envuelto en sonrisas verdaderas. Creí alejarme de quien no quería por miedo a que sufriera, me negaba que sintiera la mitad del dolor que sentí cada vez que me despreciaba.
Pero sí, me equivoqué. Besé sus labios, cada vez lo deseaba más, lo quería tantísimo que no me daba cuenta que a medida que pasaba el tiempo se hacía mas difícil el trayecto, que a cada paso era una herida nueva que se intentaba curar con besos y caricias algún día perdido.
Contigo aprendí que puede acabarse el mundo en un segundo y no darme cuenta de ello por el hecho de estar perdida en el resquicio de tus labios. Contigo un día de lluvia puede convertirse en el más bello si juntos vemos caer la lluvia sobre los cristales empañados.
Y así pasaban las hojas del calendario, enredándome entre sábanas que hacían que un segundo fuera eterno, a la vez que me escondía del mundo para no caer en el error de ser suya de aquel que sí me quería...

 
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