♥ ѕєgυι∂σяєѕ ♥

lunes, 31 de enero de 2011

Te llevaste todo contigo...

Y vuelve ese sentimiento una vez más, ese sentimiento que pensaste que no regresaría tan rápido. Ya conoces sus síntomas: ahogo, cefalea, mareo, llanto... Conozco a la perfección cada uno de estos rasgos. Siempre suceden cuando anhelas a una persona, un momento; o cuando pierdes todo, a quien quieres, a todo lo vivido; cuando te decepcionas... Cuando lloras y notas que una lágrima recorre tu mejilla hasta morir en el filo de tus labios, y parece que no puedes controlarte, que de una sola lágrima brotan miles más y no puedes pararlas hasta que rompes en un llanto incesante mientras te cuestionas preguntas que sabes que nadie te responderá...
Y él, ¿qué hará él en estos momentos en que tanto lo necesitas? No quieres imaginar con quien estará, ni que hará. En esta situación evadirse es la mejor salida, intentar pensar en lo que sea que no tenga que ver con él... Solución que acaba fallida, todo te recuerda a él, cada palabra, cada mirada, cada canción, cada gesto, todo es él, no hay nada ni nadie más que él en este mundo, tu mundo.
De repente consigues levantarte y te miras al espejo y no te reconoces, esa no eres tú, tienes la mirada triste, los ojos rojos e hinchados, estás pálida sin ganas de nada. La chica de antes era tan feliz y enérgica que cuando la veías te contagiaba a ti esa radiante felicidad, esa belleza que poseía al mirar, ese brillo en los ojos que te hacía pensar que esa chica era realmente feliz... Ya no, ya no está esa chica, hace demasiado que desapareció para quedar solo meros instantes de alegría en ella, todo se marchó cuando llegó el, o mejor, cuando se marchó se llevó toda su vida, todo lo que ella guardaba: sonrisas, caricias, besos, cariño, AMOR...
Sólo sueña después de tanto que le devuelva la mitad de lo que le robó ese día, que le devuelva tan sólo lo justo para tener la valentía y fuerza de volver a sonreír como antes, como aquella niña que sólo se preocupaba por ser feliz.


miércoles, 26 de enero de 2011

Esperar sin esperarte


Creo que ya no sabría decirte si espero o sí deje de esperar. A veces escucho una canción y me acuerdo de aquel tiempo donde nada llegaba a importar más que nuestros propios sueños. Hoy lo pienso y no veo sueños por los que luchar, esos sueños que un día anhelaba desaparecieron... Todavía puedo escuchar las voces que decían "adelante", los gritos que nos hacían continuar, los secretos que nadie más sabe, sólos tú y yo; y veo fotos y llegan a mi mente las historias que aún se esconden a los ojos de los demás, historias que aún nos quedan por vivir. Y recordarte que siguen existiendo deseos de un después que quizás nunca llegará, deseos de tenerte sin el miedo de perderte, de besarte sin pensar que otros labios recorrerán cada poro de tu piel al igual que los míos. ¿Por qué cambiaste?
Y que difícil es esperar sin esperarte...

Y otra vez esta mañana, como cada día, me acordé de tu nombre y volví a sentir miedo de esperarte sabiendo que ya no vas a llegar a buscarme.

domingo, 23 de enero de 2011

¿Será nuestro día?


Y soñar una vez más con estar entre tus brazos sin mirar lo que hay tras una carretera, en este pueblo, en cada casa, en cada persona... Y vivir al límite, vivir como vivimos aquella vez, luchando por ese cosquilleo que sentíamos en nuestro interior, por esos momentos que queríamos que no terminaran jamás, por unos besos que nos elevaban al cielo una vez más... Vivir, vivir todo contigo. Vivir y soñar un despertar nuevo que hable de nosotros, despertar contigo. Dormir abrazada a ti, abrir los ojos y ver que aún sigues a mi lado y que no te has ido ni te irás... Es esa sensación de amar, de querer, de sentirme tuya, de sentir que si es todo contigo nada más importa, y es que si siento tus caricias sobre mi piel todo se desvanece, hasta el más mínimo destello de luz queda al final en nada... Y nada es lo que nos queda, todo lo que construimos a partir de una mirada esa tarde, nuestra tarde.
El reloj, maldito reloj que ya no cronometra nuestras caricias, que ya no suena al ritmo de nuestros latidos acompasados por una música de fondo. El reloj, ese reloj que siempre apremiaba la hora de irnos, de separarnos, de no volver... Para no regresar más. Sé que no estarás a mi lado este 14 de febrero, ni que tampoco me llamaras ni te preocuparás por como estoy, pero esos pensamientos en mí quedaron en un segundo plano, esas pequeñas cosas ya no me importan, sólo deseo que compartas conmigo un segundo de tu tiempo. Y amor, y pasión, y mil sentimientos enfrentados en una espiral que no deja de girar, gira muy rápido, tan rápido que no te consigo distinguir entre tantos rostros, ya no deslumbra entre los demás tu sonrisa, ni ese brillo de ojos tan característico de ti... Y tu risa, y tu voz, ya no la oigo, me esfuerzo pero es inútil... Ya no estás, te has ido...Quizás no exista entre los dos un adiós, sino siempre será un hasta pronto, hasta que el destino nos vuelva a cruzar, hasta que una fría tarde de enero te vuelva a ver allí, y me mires y por tu mente pasen mil y un momento conmigo; besos, abrazos, susurros, discusiones, celos, caricias, sonrisas, miradas, atardeceres, estrellas... Nuestra estrella, y esa luna que vio consumir la pasión que existía. Y pido que dentro de 240 días estés a mi lado, que compartas conmigo ese momento que llevo esperando tantos años, y te prometo que todo será diferente, que si quieres todo puede volver a ser como fue un 25 de mayo, que si quieres podemos volver a empezar y olvidar todo lo malo, y volver a escribir esa historia que un día empezamos, y poder poner una fecha en la corteza de aquel árbol donde están nuestros nombres, ¿recuerdas? Y soñar con que sí estarás conmigo, de mi mano, en ese día... Que si tú quieres también puede ser tu día.

lunes, 17 de enero de 2011

Y hoy te sentí mío de nuevo...

Así que me soprendió un poco cuando sus manos rozaron mi piel elevándome suavemente. Sujetándome muy cerca de su cuerpo, tanto que de lejos quizá hubiéramos parecido sólo uno.Tenía sus manos enredadas en mi cintura, y mis dedos buscaban los suyos como locos, como si el mundo fuera a acabar en un segundo .Y a mí, no me hubiera importado que acabara, no si era así ... con él. 

domingo, 9 de enero de 2011

Eres único


Ya no sé cómo decirte que tú has sido, eres y será lo más importante de mi vida, porque a pesar de todo lo que ha podido suceder entre nosotros aún te quiero como el primer día que tus labios rozaron con los míos, sin esperarlo, una despedida en la puerta de mi casa… Y pensar que desde ese preciso momento mi mundo cambió. Cada día deseaba verte para poder abrazarte, besarte, ver anochecer, jugar, reírnos, descubrir nuevos lugares juntos… Lugares que quizás ahora también sean de otras muchas… Nunca sabré qué fui para ti ni qué soy, ni tampoco si me ves como algo más que una simple niña porque para mí eres algo más que un amigo, eres la razón por la que sonreír, eres ese sms inesperado que para cualquiera puede ser insignificante pero para mí es que te has acordado de mí, eres mil recuerdos grabados a fuego en mi piel, eres ternura, sensualidad, dulzura, picardía. En todo este tiempo he podido darme cuenta que gracias a lo que hemos vivido, tanto lo malo como lo bueno, me ha hecho más fuerte, cambié mi forma de pensar y actuar, cometí errores contigo, me confundí al juzgarte pero otras tantas acerté…
Quiero confesarte que en todo este tiempo he conocido a chicos, chicos con los cuáles intenté reemplazarte pero no lo conseguí, yo no quería a alguien que estuviera las 24 horas atenta de mí, tampoco quería a alguien rutinario… Por más que buscaba no lograba encontrar a alguien para olvidarte, la cuestión es que no buscaba a alguien mejor que tú, te buscaba a ti, quería hacerme a la idea de encontrar a esa persona con tu misma actitud, que estuviera a mi lado pero que a la vez no, que hiciera de mis días los mejores sin esperar nada a cambio… Y sí, te sigo buscando en cada boca que beso, en cada abrazo que doy, en cada te quiero… Esos te quieros que únicamente tienen verdadero significado van dirigidos a ti, y suena irónico a quien le debería decir “te quiero” no puedo, y a quien se lo digo, miento. Quizás ya no nos queden más momentos, puede ser que todo haya terminado aquí, que nuestro año fue el 2009 y el 2010 fue nuestra despedida, y que en este año ya no nos volveremos a tener. ¿Y si te pido algo para terminar? Sólo quiero que recuerdes todos nuestros momentos con una sonrisa, que me recuerdas como tu peque, porque siempre seré tuya. Y sólo quedarán los buenos momentos…


viernes, 7 de enero de 2011

Por todo lo que hemos vivido...

Todo tiene un principio y un fin, y mi historia también. Y darte cuenta cada día que pasa que todo se destruye, que cada palabra ya no tiene el mismo significado que el de hace unos meses, que las miradas ya no dicen nada, que los besos se convierten en rutina y las discusiones se hacen más intensas con el paso del tiempo. Y estos hechos que me hacen pensar, y abrir los ojos ante algo que había estado intentando evitar desde hace mucho, una situación que no quería que sucediera. Me negaba a vivir de un recuerdo de hace meses, o aferrarme a una esperanza de la cuál ya no quedaba nada... Y al final se hizo inevitable que nuestro mundo se cayera, todo tan frágil pendiendo de un hilo y al mínimo golpe se caería... Fue en ese momento cuando supe que nunca volverías a mirarme con los mismos ojos, ni volverías a acariciar con tus manos mi tibia piel, desafortunadamente estaba en lo cierto.
Después de todo lo que hemos vivido todo acaba así, haberte sentido mío por un segundo, y recordar abrazos, besos, caricias engendradas al pie de un abismo, temores, risas, lágrimas resbalando por mis mejillas sin que te dieras cuenta, una mirada perdida en un campo, una canción, cosquillas, agua... FELICIDAD, eso era lo que teníamos, éramos felices por un momento, cada uno de un modo diferente pero no teníamos porqué temer a nada, pero no siempre acaban bien los cuentos y éste desde el primer instante se podía ver que el final estaba escrito y yo no lo quería ver... ¿Y si te pido algo, lo cumplirás? Tantas promesas incumplidas... En el fracaso está el miedo, y yo ya no tengo miedo a perder, por eso lo último que deseo es que cuando me veas no recuerdes esos momentos en los que discutiamos o yo me comportaba como una niña, sino aquellos en los que fuiste realmente feliz, esos instantes en los que te sacaba una sonrisa, no los olvides... Por todo lo que hemos vivido...

miércoles, 5 de enero de 2011

Ya... No.



Será que todo terminó, que lo poco que quedaba lo ha consumido el tiempo, las mentiras, la rutina... Que esos abrazos que nos dábamos, esos besos que me devolvían la vida ya no existen, ha desaparecido cada milésima parte del cariño que había entre nosotros. Me duele ver como el paso del tiempo va transformando sentimientos, como el cariño que se tiene va desvaneciéndose en silencio sin dejar huella, hasta que un día abres los ojos y ves que nada es igual que ayer y que no volverá a serlo, ahí es entonces cuando piensas que de nada sirvió luchar por él, que preocuparse cada día por cómo estará hoy ya no significada nada...
La ilusión... Esa ilusión del principio por vernos un día tras otro, ¿en qué momento dejamos que esto se quedara atrás? ¿En qué momento decidimos acabar con todo? Todas las esperanzas, ilusiones, sueños que habitaban en mí han caído al suelo como una hoja en pleno otoño, como la gota de lluvia que cae sobre la carretera, y poco a poco...Todo se desvanece, poco a poco. Te vas alejando del camino que construisteis, te vas alejando despacio casi sin darte cuenta, y cuando te das cuenta... Ya es demasiado tarde. Ahora, ya es tarde para todo.

lunes, 3 de enero de 2011

Y el tiempo...


Sueños que se agotan, esperanzas desvanecidas, miradas que no dicen nada, caricias que ya no se sienten... Ya no queda nada. Cada minuto que pasa es el tiempo que va quemando a fuego en nuestra piel, va quemando recuerdos, verdades, mentiras, sueños, ilusiones, desengaños... Es el tiempo el que destruye todo hasta no quedar nada. Son las mentiras las causantes de tantos llantos. Y una y otra vez, y volver a caer sin pensar en levantarse, y no querer saber nada de nadie... Sentimientos adquiridos a partir de tanto que fue nada. Tan sólo queda recordar esos momentos en los que la sonrisa era la única protagonista cada mañana, en los que si mirabas al lado te encontrabas con él y no con un vacío. Sólo queda recordar ese tiempo en el que fuiste realmente feliz, todos esos instantes que sabes que nunca volverás a tener... Instantes que llegaron sin haberse planeado a tu vida, y él que llegó para irse, y no volver, y echar todo lo vivido a un baúl y cerrarlo bajo llave y no recordar... Y olvidar...

 
ρσѕα∂α ѕιи ѕυєñσѕ © 2008. Design: ~ Sweet Baby Girl